Los nuevos patinetes eléctricos se han convertido en los favoritos de las personas que quieren ayudar a cuidar el medio ambiente, al tratarse de vehículos que favorecen la movilidad personal en las grandes ciudades de una forma ecológicamente responsable.

“Yo hace dos años que utilizo un patinete eléctrico para trasladarme del trabajo a casa y viceversa. Antes, cuando estaba en la universidad, solía emplear la bicicleta, pero esto dejó de ser una opción cuando empecé a trabajar, dado que para moverme en bicicleta debía realizar ejercicio físico, lo que significa llegar toda sudada a mi trabajo. Fue en ese momento cuando comencé a investigar posibles alternativas de medios de transporte ecológicos y conocí al patinete eléctrico. Desde mi punto de vista, resulta el más práctico porque no tienes que realizar ejercicio físico para desplazarte con él”, comenta Laura Fuentes, usuaria de un patinete eléctrico.

Y es que, además, los patinetes eléctricos han evolucionado notablemente en los últimos años, logrando alcanzar velocidades elevadas, incrementando su autonomía y hasta creando un nuevo sistema de conducción muy innovador: el autobalanceo.

“Los patinetes eléctricos que funcionan con este sistema de autobalanceo, cuentan con unos sensores que detectan los movimientos del usuario y actúan en consecuencia. Por ejemplo, si yo me inclino hacia adelante, el patinete acelera, mientras que si lo hago hacia atrás, se detiene. Es impresionante. La primera vez que lo pruebas parece que estás viajando al futuro”, sostiene Miguel Herrera, usuario de un patinete eléctrico que opera con un sistema de autobalanceo.

Asimismo, el hecho de que muchos patinetes eléctricos sean plegables también ha influido en su expansión.

“No tienes que preocuparte de dejar el patinete aparcado en la calle, sino que puedes plegarlo en apenas un par de segundos y guardarlo en tu bolso para que vaya a cualquier lugar contigo”, expone el usuario.