La sociedad consumidora del septimo arte sabe apreciar a cabalidad a los actores y actrices que por estudiar arte dramático ofrecen interpretaciones más profundas, emotivas, orgánicas, intensas y sólidas. Pues el teatro es una de las primeras artes pensadas y practicadas por la Humanidad en todo el globo, y sus miles de años de existencia insuflan una energía casi mística al audiovisual, de muy reciente creación (apenas unos 120 y tantos años) en comparación con el Teatro.

En este universo entretelones, los actores se han divido en diversas categorías jerárquicas, acorde sus talentos, sus habilidades y sus físicos. Se conoce como “alzapuertas” al actor mediocre o caído en desgracia que apenas asumía papeles de criado. El “barba” o “barbas” es el actor de carácter, especializado entre los siglos XVI y XIX en roles ancianos. El “característico” o “actor (actriz) de carácter” está a su vez especializado en roles de patriarcas o matriarcas. El “faraute” del Siglo de Oro Español era el actor o presentador que con una breve recitación introductoria preparaba a los públicos para lo que se iba a representar actoseguido. El “figurante” o “comparsa” no cuenta con líneas de texto y “hace bulto” en escenas de multitudes, coros, cortes.