Si eres un seguidor de las noticias te habrás dado cuenta de que en varias se mencionan las siglas ONG, incluso, si no lo eres –un seguidor, quiero decir-, seguro que las has oído mencionar en más de una ocasión.

ONG significa “organización no gubernamental” y es una entidad de carácter civil que tiene el derecho, así como la disposición a participar en una comunidad mediante la acción autorregulada, inclusiva, pacífica y responsable. El fin supremo de esta participación es mejorar el bienestar público o social.

 

Una ONG se crea de manera independiente de los gobiernos regionales y nacionales, incluso, de organismos internacionales. De manera jurídica asumen disímiles estatus, entre ellos, asociación, fundación y corporación. Precisamente por no depender de ningún gobierno es decisión de los miembros de una ONG optar o no por personería jurídica.

Hay varios tipos de ONG, y el criterio de clasificación es el ámbito de actuación. Según el ámbito, se clasifican en internacionales, nacionales, regionales y locales.

Trabajar y luchar porque se cumplan los tratados internacionales humanitarios, promocionar y denunciar los abusos de los derechos humanos, proteger el medioambiente y ayudar en la actividades infantiles son algunas de las labores que realiza una ONG.