Podrían hacerse muchas encuestas sobre lo primero que les viene a la mente a las personas cuando se les habla de Italia. Pero sin duda seguramente que lo primero en que piensan es en las pastas. Y es que la comida italiana es un goce para el paladar de cualquiera. Y no solo las pizzas y los espaguetis, también la repostería, que es de un exquisitez inigualable.

Pero Italia destaca por muchas otras cosas, entre ellas por su arquitectura. Y no estoy hablando solamente del Coliseo y de la Fontana de Trevi, me refiere a cualquier edificación hasta la más ordinaria en apariencia. En fin, que Italia es única, y es única porque es clásica.

Pero cuando hablamos de Italia casi siempre nos olvidamos de un punto muy importante. Y es su agricultura. Los italianos son unos expertos en eso de cultivar la tierra y sacar maravillas de ella. Cuando hablamos de agricultura italiana no nos referimos a esa exageración de productos que se emplean en las cosechas modernas, sino a una minuciosidad que está dada por tantos años de tradición agrícola.

Solo basta revisar la lista de productos que exporta este país para saber de lo que estamos hablando.

Más de la tercera parte del territorio italiano se usa para el cultivo o para el pasto. Una de las características que hace posible una agricultura productiva en Italia es la topografía, ya que las tierras son muy cómodas para la agricultura. El clima, por su parte, también favorece esta actividad. Gracias a este grupo de factores es posible cultivar diversos productos.

Uno de los ámbitos en los que la agricultura italiana se destaca es la vinicultura. Los vinos italianos son conocidos en todo el mundo y esto se debe a las buenas uvas que allí se dan y a la calidad de los viñedos. Y la verdad es que no hay mejor compañía para una buena cena que un vino de calidad.

El aceite de oliva italiano es otro de los tesoros que produce este país. No tiene nada que envidiarle al famoso aceite español. Este producto es otro de los más comercializados en el mundo entero.

Las hortalizas, la remolacha, el maíz, el trigo, las patatas, y el arroz, son otros de los productos que salen de estas tierras fértiles.

En fin, que quien vea un producto italiano en el mercado que no dude en comprarlo porque la calidad está garantizada.